Una aventura de Fe en la “arena política”
 

De: Isaías Gutiérrez V
A: Quien (Quienes) pudiera interesar
Asunto: Gratitud por experiencia vivida
Fecha: 11 de marzo 2006

Queridos amig@s y herman@s:

Les saludo con gratitud a Dios y en la fraternidad que nos ofrece Jesucristo, nuestro Señor.

Escribo esta carta de gratitud hacia muchos de ustedes, aunque con tres meses de atraso, desde la fecha de las elecciones parlamentarias del 11 de diciembre de 2005.

Lo hago en este día 11 de marzo 2006, ocasión en la cual los parlamentarios elegidos en diciembre asumen su alta responsabilidad, no solo ante la mirada de los asistentes en el Congreso Nacional, sino ante toda la ciudadanía, a través de los medios de comunicación social.


Aunque les cueste aceptarlo, me siento muy contento de no estar entre aquellos escogidos por los hombres y mujeres del Distrito 45. Pero no me siento dejado de lado de parte de Dios, pues seguiré sirviendo a mi pueblo, como ha sido mi función pastoral multifacética por más de 50 años.

Lo que Dios me permitió hacer en el periodo preeleccionario fue más bien una campaña de evangelización, como puede apreciarse en el resumen de la hoja adjunta (Click aquí). Seguramente por eso la mayor parte de los colaboradores políticos –salvo contadas excepciones- (entre quienes aprecio el apoyo de elementos jóvenes) se fueron distanciando, aunque algunos dirigentes debieron reconocer que nuestro “equipo de voluntarios” llevó adelante una “operación hormiga ” que ellos no lograron practicar.

Nuestro equipo de voluntarios evangélicos representaron a ese 65% de evangélicos cuyo voto planificado permitiría elegir fácilmente dos diputados en el Distrito 45. Pero percibo que prefirieron mostrar su clara opción política acomodada a sus intereses personales, sin claro compromiso por la justicia social a la cual nos convoca el Evangelio.

Estoy reconocido del apoyo de cristianos católicos que procuraron abrir espacios que habría sido difícil lograr sin esa ayuda. El concepto tan socorrido de que los cristianos no debemos meternos en política nos jugó su mala pasada. Hace gastar mucho tiempo en convencer lo equivocado que es este concepto.

 

Expreso mi agradecimiento a quienes propusieron mi nombre como candidato independiente en el cupo abierto por el Partido Humanista a petición expresa de la Izquierda Cristiana. También a quienes contribuyeron a sustentar esta “campaña” con algunos recursos económicos. Me reservo los nombres de quienes entregaron apoyo de diversas formas: mediante la cena realizada en el gimnasio del Seminario Metodista con esfuerzo de un grupo de herman@s de la Capital y numerosos amigos del Pacto Juntos podemos más; los significativos aportes en dinero efectivo; una casa amoblada totalmente nueva a nuestra disposición durante 4 meses, sin costo alguno; Hotel gratuito al pernoctar en diversas ocasiones en Concepción; diversos útiles necesarios para la casa y la sede; varios vehículos disponibles para movilizar a nuestro equipo de voluntarios; trabajo de imprenta a precio rebajado; material fotográfico y diseño de afiches totalmente libre de costo para el candidato; tiempo libre de costo en varias emisoras, canales de TV y entrevistas en la prensa regional y nacional.

Todo esto, además del tiempo y talentos que varios líderes dedicaron al unirse en este intento de ganar espacios en donde sabemos es difícil lograrlo.

De todas maneras fue necesario pedir un préstamo bancario, que aún estamos planeando pagar, ya que varias fuentes de apoyo financiero que habían sido prometidos, finalmente no se lograron y otros gastos excesivos sobrepasaron nuestros cálculos. La devolución que hará el Servicio Electoral por la cantidad de votos logrados nos ayudará en alguna parte a cubrir dicho préstamo.


Agradezco al reducido grupo de pastor@s y líderes que tuvieron la cortesía de brindarme frases de estímulo, y aún conmovedoras cartas de apoyo, uniéndose a mi decisión de incursionar en la arena política. No faltaron opiniones con frases despectivas, que se las traspaso a mi Señor.


Todo sirvió de aliento en esta lucha contra gigantes, sin contar con los recursos económicos mínimos para competir. Varias veces me sentí como el profeta Elías en tiempo del rey Acab compitiendo contra las fuerzas imperantes en Israel. (I Reyes capítulo 18).

Pero mi anhelo era abrir espacios para que gente de mente abierta, pudiera más adelante atreverse a jugárselas a favor de una nueva realidad. Ya sé de tres líderes de tan sufridas ciudades y pueblos que están listos a presentarse de candidatos a Consejal en las próximas elecciones en sus respectivas comunas. Contarán con mi abierto apoyo pastoral para ello. No puede ser de otra manera, pues el mundo es creación de Dios; nos pertenece porque somos hijos de Dios. También nos pertenece por redención, porque Cristo lo rescató de los poderes destructores de la vida humana.

Uno de los textos tan socorridos y mal interpretados es el de Ev. Marcos 12. 17:

Dad al César lo que es del César
y a Dios lo que es de Dios”.

Muchos olvidan que Dios es el dueño de todo y que es preciso ejercer dominio como herederos suyos, antes que gastar la vida en beneficio de sistemas, ideologías o personas que representan al César en estos días.

Con razón Jesús nos envía al mundo, aunque no somos del mundo. (Juan 17: 16-19)

Así lo sintió y lo proclamó el apóstol Pablo. (I Corintios 3: 21-23.)

Por eso, agradezco más y más a quienes votaron por mí: 3.290 ciudadan@s. Ustedes representan vidas que sueñan con un mundo más humano, más solidario, más fiel reflejo de los propósitos de Dios.

Como lo expresara un pastor del Distrito 45: “El teatro de Coronel no sería capaz de contener a 3.290 personas que votamos por el Obispo Gutiérrez”.

¡Sigamos orando, soñando y luchando porque surjan líderes que no vendan su primogenitura! ¡Que busquemos la dirección del Espíritu Santo en esta realidad tan descuidada por muchos cristianos en este mundo de Dios, mundo que también nos pertenece!

Nos iremos encontrando en los senderos del Reino.

Un gran abrazo.

Obispo Isaías Gutiérrez V.

Nota: Si alguien desea tener párrafos escritos de algunas cartas recibidas de siervos del Señor apoyando esta aventura, gustosamente puedo enviárselas.

Iglesia Metodista de Chile
Sargento Aldea 1041
Casilla #67
Santiago de Chile